Rutina de ejercicios para mujeres embarazadas

Contrario a lo que muchas mujeres suelen pensar, practicar algunas actividades físicas durante el embarazo suele ser muy beneficioso tanto para la madre como para el feto. Por ello, es recomendable cumplir con una rutina de ejercicios para mujeres embarazadas adecuada para cada período de la gestación.

Una buena rutina de ejercicios para mujeres embarazadas es aquella que combina prácticas aeróbicas como anaeróbicas acordes a la condición física de la mujer. Por supuesto, también puedes practicar yoga para embarazadas, que es un método muy efectivo para sobrellevar todos los ciclos propios de la gestación y también ayuda el proceso del parto.

Un buen truco para acordarte de cuando realizar los ejercicios es llevar una pulsera de actividad, que te avisará del momento en que debes hacerlo.

El adecuado cumplimiento de una rutina de ejercicios para mujeres embarazadas tiene grandes beneficios para la madre, tales como la reducción del dolor de espalda y caderas (en especial durante el último trimestre), el refuerzo del músculo pélvico, mayor facilidad al momento del parto y ayuda a perder peso con mayor rapidez posterior al nacimiento del bebé.

Ejercicios para embarazadas

Si ya realizabas ejercicio antes de quedar embarazada, pregunta a tu médico cómo puedes continuar tu entrenamiento con tu nueva condición. Si no llevabas una rutina de actividad física te presentamos una serie de ejercicios para mujeres embarazadas más efectiva:

Del primero al tercer mes: Esta es la etapa más delicada del embarazo, por lo que no deben realizarse ejercicios que requieran fuerza. En este caso sólo se recomienda la actividad cardiovascular como una caminata suave de 30 minutos al día o la práctica de bicicleta estática sin resistencia.

Si quieres fortalecer los brazos en esta etapa puede utilizar mancuernas de unos 5 kilos durante el tiempo de la caminata, pues no afecta para nada el embarazo.

Del tercer al sexto mes: A partir de este ciclo puedes comenzar una rutina de ejercicios de resistencia muy suave. Esta es la etapa en la que las mujeres embarazadas se sienten más enérgicas, por tanto, es la más aprovechable para realizar actividades físicas sin sobrepasar los límites propios del cuerpo.

Es por ello que es muy recomendable la natación durante este período, en vista de que representa un ejercicio bastante integral, en el que ejercitas casi todos los músculos del cuerpo sin poner en riesgo el bienestar del bebé.

La natación debe practicarse durante una media hora diario como mínimo. Antes de ello es necesario hacer un adecuado calentamiento para prevenir el desarrollo de calambres. También puedes practicar algo de pilates, gimnasia para embarazadas o asistir a clases de estiramiento.

Del sexto al noveno mes: En esta etapa es donde se manifiesta aún más el crecimiento del vientre. Por ello debes hacer ejercicios aeróbicos o cardiovasculares como caminar o practicar bicicleta estática durante unos 30 minutos al día. Procura evitar las actividades en las que debas cambiar rápido de dirección para evitar el riesgo de sufrir una caída.

Otro ejercicio que puedes hacer durante este ciclo de la gestación es asistir a clases de baile, en las que hagas los movimientos suavemente sin hacer saltos o movimientos muy bruscos, pues debes evitar hacer esfuerzos grandes que puedan hacer que tu organismo se resienta o sufra alguna lesión.

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