Cerveza: un alimento con múltiples beneficios

La cerveza es la bebida alcohólica favorita de los argentinos. Cada vez que decidimos relajarnos o compartir un momento con nuestros seres queridos recurrimos a ella. De fácil acceso en kioskos, bares, boliches, supermercados e incluso en plataformas de compra en línea como Bevybar, la cerveza es por tradición nuestra bebida fetiche.

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Elaborada en base a agua, cebada y lúpulo, la cerveza es una bebida fermentada en baja graduación de alcohol, que suele rondar los 3,96º. Esto significa que por cada litro de cerveza, hay aproximadamente 3,96 centilitros de alcohol. Contrariamente a lo que muchos creen, constituye una fuente alimenticia nutritiva y eficaz. Si se consume con moderación, la cerveza puede tener un papel importante en la prevención de diversas enfermedades y aportar múltiples beneficios a nuestro organismo.

Otra buena noticia acerca de la cerveza es que su contenido calórico es bajo. De hecho, la aportación calórica de un vaso de 200 ml equivale a 90 kcal, y si se trata de cerveza sin alcohol la cifra se reduce a una media de 34 kcal.Comúnmente, asociamos el consumo de cerveza con el aumento de la grasa abdominal, popularmente conocida como “panza de cerveza”. Pero afortunadamente corresponde a una idea errónea, refutada por diversos estudios científicos (http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112007000200013).

Conozcamos mejor cuáles son los beneficios de un consumo moderado de cerveza en nuestra salud.

 

La cerveza es un alimento nutritivo

Por los ingredientes que intervienen en su preparación (agua, cebada y lúpulo),  la cerveza es un alimento saludable y nutritivo. Entre las sustancias nutritivas que contiene, se encuentran las vitaminas del grupo B (en especial el ácido fólico) y un ligero porcentaje de carbohidratos (maltodextrina) y de alcohol.

También están presentes en la cerveza los minerales, especialmente el magnesio y el calcio, dependiendo sus proporciones del agua con la que se fabrique. Aunque no entren en la categoría de nutritivas, la cerveza cuenta con otras sustancias importantes para la fisiología del organismo, como la fibra y los antioxidantes. Estos provienen especialmente del lúpulo (que constituye una fuente rica en flavonoides) que se añade a la cerveza durante su fabricación para proporcionarle el toque de amargura que la caracteriza.

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En este sentido, el consumo moderado de cerveza interviene además en el retrazo del envejecimiento. La explicación radica en que la cerveza tiene la capacidad de aumentar la potencia de la vitamina E, que es un importante antioxidante del cuerpo, además de ser un elemento vital para el mantenimiento de una piel sana y para reducir o demorar el proceso de envejecimiento.

 

Previene el riesgo de contraer infartos

Las evidencias científicas destacan que beber un vaso diario de cerveza se vincula a un menor riesgo de cardiopatías isquémicas. El consumo de cerveza favorece la función cardíaca global y podría tener cualidades antiinflamatorias que contribuirían a la reducción del riesgo cardiovascular.

La cerveza contiene vitamina B6, la cual nos protege de contraer las enfermedades cardíacas mediante la acumulación de un compuesto llamado homocisteína. Por generar un efecto anticoagulante en la sangre, previene la formación de los coágulos que causan los bloqueos en las arterias coronarias.

Además, en comparación con las personas que consumen similares cantidades de vino u otras bebidas alcohólicas, los bebedores regulares de cerveza tienen niveles más bajos de presión arterial.

 

Favorece el fortalecimiento de los huesos

Entro los componentes presentes en la cerveza, se encuentra el silicio, el cual promueve la densidad ósea y evita la pérdida del hueso que se produce con el correr de los años. Contiene, además, fitoestrógenos, que están asociados a la mejora de los síntomas de la menopausia y a la prevención de la osteoporosis.

De esta manera, son cada vez más los estudios y datos que avalan que el consumo de cerveza, en cantidades ligeras o moderadas, puede reducir el riegos de contraer fracturas óseas y enfermedades como la osteoporosis.

 

Protege contra el Alzheimer

El silicio contenido en la cerveza, además de promover la densidad ósea, está asociado con la protección contra enfermedades neurodegenerativas, como por ejemplo el Alzheimer. La explicación se basa en que la presencia del silicio reduce la biodisponibilidad de aluminio en plasma y tejido cerebral, vinculado con algunas patologías neurodegenerativas importantes.

La cerveza constituye una de las principales fuentes de silicio en nuestra dieta, junto a otros alimentos fundamentales, como el agua, las bananas, la espinaca y el café.

 

Previene y controla la diabetes

Según estudios recientes, el consumo moderado de cerveza influye en la prevención de la diabetes, así como en el control en la evolución de la enfermedad. Esta relación fue explicada en un documento elaborado por la Sociedad Española de Diabetes.

El texto, denominado “Efecto preventivo y protector del consumo moderado de cerveza en la diabetes mellitus” sostiene que “componentes de la cerveza como la fibra soluble, los compuestos polifenólicos, los minerales y la baja graduación alcohólica actúan sobre los mecanismos y procesos que desencadenan la diabetes y sus complicaciones; siempre que su consumo sea moderado”.

 

Hidrata luego de realizar actividad física

Consumir cerveza con moderación después de realizar actividad física puede favorecer la rapidez y eficacia de la hidratación.De esta manera, pueden disminuirse los dolores musculares que sentimos luego de hacer deportes.

La explicación, una vez más, radica en sus componentes. Las propiedades que tienen los ingredientes de la cerveza, su bajo contenido alcohólico y sus características organilépticas posibilitanque sea una buena bebida para recuperar el metabolismo hormonal e inmunológico de los deportistas luego de la actividad física.

Ahora sabemos: beber cerveza en moderación y llevar una vida saludable no van por carriles opuestos.